Si no hay vida no hay economía

Si no hay vida no hay economía

La contundente afirmación, palabras más palabras menos, es del subdirector científico del Hospital María Inmaculada y miembro del Comité médico del Colegio médico Caquetá, al referirse a la perentoria necesidad de hacer una cuarentena total por 10 o 14 días, para mermarle de manera efectiva la velocidad de contagio del Covid-19.

En la entrevista, el galeno explicó que cada persona asintomática, potencialmente contagia a otras tres, convirtiéndose en vehículo de contagio y que de esa manera se va expandiendo de forma exponencial produciendo muchas muertes, como ya está sucediendo en el Caquetá.

A eso denominó «dosis de contagio» y agregó que lo único que detiene efectivamente la velocidad de contagio es la cuarentena total, tal como ha quedado demostrado en Bogotá y la Costa Atlántica y como ha sucedido en muchos países.

Al referirse a la presión que ejercen los comerciantes para que no se decrete la cuarentena total que produce muchas pérdidas económicas, el médico Camilo Díaz explicó que gran parte del personal científico y de salud que combate la pandemia, está enfermo y cansado, que ya no hay medicamentos adecuados ni elementos de protección en el país y se hace necesario un compás de espera para poder conseguir esos insumos, además de que el personal de salud lleva más de dos meses trabajando 18 horas al día y necesita urgentemente un descanso; ante la pregunta concreta del periodista Peralta Murcia, el médico concluyó que esa cuarentena es necesaria porque si no hay vida, no hay economía.

Mientras que desde un comienzo el gobernador Arnulfo Gasca Trujillo se ha mostrado partidario de implementar la cuarentena total por 15 días, el alcalde de Florencia Luis Antonio Ruiz Cicery se ha visto presionado por los gremios, especialmente por los comerciantes, quienes argumentan graves pérdidas económicas y la falta de ayuda para sostener la población vulnerable durante ese tiempo.

Sin embargo, el alcalde envió el Decreto de cuarentena total por 10 días al Ministerio del Interior y se está a la espera de su aprobación.

Al gobernador del Caquetá le tocó bailar con la más fea, le tocó enfrentar la pandemia con las dificultades que implica poner de acuerdo a los 16 alcaldes, pues todos tienen sus propias razones según los problemas de sus regiones, pero a fe que lo ha hecho bien, ha enfrentado la situación con decisión, propiedad y mesura, ha gestionado recursos a nivel nacional, ha llegado con ayudas a todos los municipios, incluso en su afán de trabajar por las comunidades, está en cuarentena trabajando desde casa porque resultó positivo; Arnulfo Gasca es a no dudarlo, un ejemplo de responsabilidad en el trabajo.

Ahora bien; Florencia es el municipio con más contagios en el Caquetá, está de crisis en crisis, esta madrugada de hoy 13 de agosto, un derrumbe en el km 74 de la vía Suaza-Florencia, afectó la línea de conducción del acueducto dejando al 70% de la ciudad sin agua, un gravísimo problema que ha obligado a la empresa SERVAF a implementar medidas de emergencia para superar la crisis.

Desde esta columna de opinión, hemos manifestado nuestro pensamiento en el sentido de tomar medidas contundentes a pesar de la pérdidas económicas, en el entendido de que la vida prima sobre cualquier otra cosa; entendemos el afán y las inquietudes de los gremios ante las pérdidas, pero creemos sinceramente que se necesita un sacrificio mayor para detener la velocidad de expansión del virus, una efectiva toma de conciencia ciudadana para poner en práctica las medidas de seguridad, en especial el distanciamiento total, si creemos que efectivamente la vida esté por encima de la economía, porque con vida la economía se puede recuperar.

 

Comentarios

comentar