Edilberto Valencia Méndez

Las terribles aglomeraciones que sin ningún control se presentaron hoy en Bogotá, con motivo de la final de fútbol entre América y Santafé, las miles de fiestas clandestinas que se realizan en el país debido a las festividades de navidad y año nuevo, sumado al relajamiento de la gente ante el peligro del contagio del Covid 19, es un indicativo terriblemente significativo de que en el próximo mes de enero el rebrote del Coronavirus será tan peligroso que colapsará las UCI y en general los centros asistenciales de todo el país generando un rebrote imparable.

Las imágenes presentadas por la televisión nacional de los hinchas de Santafé y América de Cali, violando todos los protocolos de bioseguridad, violando todas las disposiciones impuestas por la alcaldesa Claudia López, sin ningún espacio entre las personas, sin tapabocas, consumiendo licor en los espacios públicos, quemando pólvora, tocando gogocelas, estas imágenes repito, parecían sacadas de una película de locos suicidas, donde todos apuestan a hacerse el mayor daño posible. En un mes más o menos, las consecuencias de esta aquelarre serán terribles.

Las fiestas clandestinas de navidad fueron el común denominador en todo el país; cuadra que se respete, cuadra que tenía su fiesta; y muchos alcaldes bobaliconamente estimulaban este ejercicio, organizando concursos de mejores arreglos, que a la postre resultaban convertidos en estímulos para consumir licor y prender las fiestas: después de los primeros tragos, adiós a los tapabocas, adiós a la separación social y huepa julia, llegó navidad…

Y lo mismo sucederá en año nuevo y la canción será diferente, ya no serán «faltan cinco pa’ las doce, el año va a terminar», sino faltan cinco pa’ que vuelen los tapabocas y como loca la pandemia se irá a disparar… Navidad y año nuevo otra causa del rebrote que muy seguramente en enero llegará.

Es más doloroso y más costoso suspender el campeonato profesional de fútbol y suspender por todos los medios la celebraciones decembrinas que las numerosísimas vidas que muy seguramente se irán a perder por tener las autoridades los pantalones sin amarrar en este tipo de celebraciones? Seguimos repitiéndonos la pregunta: ¿es más importante la economía, la afición al fútbol, la venta de trago y las festividades tradicionales que la propia vida?

A pesar de las medidas tomadas por algunos alcaldes con los pantalones bien puestos, con toque de queda en estas celebraciones, entre esos el alcalde de Florencia Luis Antonio Ruiz Cicery, muchas capitales de departamento ya tienen colapsados sus sistemas de salud; Cúcuta, Cali, incluso Bogotá y las siete capitales de la costa atlántica están en ese orden de ideas; con la final del fútbol colombiano, con las festividades decembrinas y con el relajamiento de la ciudadanía ante las medidas necesarias para detener la pandemia, el mes de enero del 2021, a no dudarlo, será el rebrote más agudo y más peligroso del Covid asesino.

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