En las cornisas de la enajenación mental donde la química estimula la inteligencia para producir frases hermosas, es muy fácil hacer atrevidas afirmaciones en detrimento del periodista y su profesión; allá se puede afirmar falacias tales como que los premios de periodismo Diosa del Chairá, fueron creados por los gobiernos para manejar a los periodistas y en ese orden de ideas vilipendiar la figura de un gran periodista como lo fue José Duviel Vásquez Arias.

Tales premios fueron establecidos gracias a la presión de los periodistas de la época sobre la Asamblea del Caquetá, para producir un estímulo económico y moral para todas aquellas personas que dentro del ejercicio de la profesión del periodista, han sobresalido por sus aportes a la verdad pública, por su honestidad en el manejo de la profesión y por su permanente contribución al progreso del Caquetá.

Quienes idealizan hasta los niveles de lo inverosímil la profesión de periodista, olvidan que el comunicador tiene que comer, tiene que conformar y consolidar su propio hogar, su futuro y el de los suyos; y eso no se logra con aplausos, con frases bonitas, o con palabras rimbombantes. No, eso se logra con buenos salarios, con estímulos como los Diosa del Chairá, con estabilidad salarial y no con salarios de hambre que no le permitan al hombre de la pluma y el micrófono, consolidar un futuro digno para sus años otoñales.

Eso de los cupos publicitarios para trabajar en un medio de comunicación debe ser reemplazado por sueldos que honestamente le retribuyan al periodista su trabajo y los periodistas de ahora de Florencia, estamos en mora de exigir al Consejo de la ciudad que instituya por medio de un Acuerdo un estímulo como el de los premios Diosa del Chairá, que no sea solamente una estatudilla o un pergamino sino estímulo económico significativo, como retribución al diario trajín de los comunicadores, trabajo que en muchos casos es lo único que le queda a la comunidad para reclamar sus derechos.

¡FELIZ DÍA COLEGAS PERIODISTAS!

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