Edilberto Valencia Méndez

La enorme presión que está ejerciendo el Presidente Iván Duque y la Ministra de Educación María Victoria Angulo González sobre los gobernadores, los alcaldes y los secretarios de educación a nivel departamental y municipal, para que a como de lugar, impongan la alternancia educativa este año, es una medida tan peligrosa que bien puede generar un gravísimo rebrote de la pandemia, impactando directamente los hogares colombianos.

Esa presión se evidencia esta semana en todos los municipios del Caquetá, en los cuales los profesores con sus rectores a la cabeza, están realizando una serie de encuestas enviadas por la Secretaría de Educación, encuestas con preguntas preparadas de tal forma que lleven al padre de familia a dar la idea de que está de acuerdo con la alternancia; cuando es todo lo contrario: el padre de familia no quiere la alternancia porque sabe del peligro de contagio que eso conlleva y porque en muchos hogares hay padres de familia y abuelos con morbilidades que hacen peligrosa la ida de los niños a clases.

La Secretaria de Educación del Caquetá Yovana Marcela Peña Rojas, en declaraciones dadas a los medios ha venido diciendo que las clases virtuales comienzan el próximo lunes mientras en los colegios continúan preparándose para la alternancia, con el fin de comenzar dicha alternancia a partir del primero de marzo si es posible; una manera sutil pero efectiva de presionar a la comunidad educativa para implantar esta forma de trabajo. Desafortunadamente sus múltiples ocupaciones no le han permitido contestarnos el teléfono para conocer su posición al respecto.

La educación mueve gran parte de la economía nacional y por eso los grandes cacaos del país presionan al gobierno para que imponga la alternancia y de esta manera reactivar la economía, muera quien muera, para ellos la plata es lo más importante: que funcione el transporte escolar, los restaurantes escolares, la venta de uniformes escolares, las papelerías, en fin, todo lo que produzca dinero así miles de hogares colombianos se conviertan en epicentros de la pandemia porque los niños y los jóvenes están llevando el Coronavirus a sus casas. Por eso la desobediencia civil que pregona los sindicatos del magisterio si se pone en marcha la alternancia, no está lejos de ser necesaria ante la terrible presión que el gobierno nacional está ejerciendo sobre los profesores y padres de familia para imponer a como de lugar esta peligrosa medida.

Comentarios

comentar