Después de haber cumplido en gran parte con lo que prometió en campaña, después de haber timoneado con éxito el barco de la administración departamental en medio del mar bravío de la pandemia, después de haber desempolvado, proyectado, viabilizado y aún ejecutado numerosos proyectos de la anterior administración y de la suya, después de haber sido elegido en su primer intento como miembro del OCAD PAZ, el gobernador del Caquetá Arnulfo Gasca Trujillo se puede sentar el próximo jueves a media noche a degustar su campesina cena de navidad, con la satisfacción del deber cumplido.

Y es que Gasca Trujillo en su primer año de gobierno le dio sopa y seco a sus contradictores políticos; les demostró que no necesitaba ostentosos títulos universitarios para moverse como pez en el agua en las esferas del alto gobierno nacional; no sólo lo hizo, sino que, logró recursos por más de 500000 millones de pesos, recursos que están siendo ejecutados en todo el departamento y que no tienen antecedentes en la historia regional.

Con su espíritu bonachón, con su rostro de buena persona que en todo momento irradia simpatía y transparencia, Gasca Trujillo logró sentarse a la mesa con campesinos, estudiantes, gremios, trabajadores, representantes de sindicatos, gerentes a nivel local y nacional, ministros y aún el Presidente de la República con una serenidad pasmosa y una propiedad envidiable que quisieran tener todos aquellos que lo criticaron en campaña.

Con su acostumbrado poncho y su sombrero de campesino o ganadero, el sorprendente mandatario alcanzó a despachar desde 10 de los 16 municipios del Caquetá, demostrando que si se puede descentralizar la administración y que su eslogan «Caquetá Somos Todos», no era un sofisma de distracción planeado por los publicistas de su campaña.

Puentes proyectados o en ejecución, vías en proceso de pavimentación, box coulbers construyéndose en casi todos los municipios, lo mismo que cunetas, obras de arte, electrificaciones con energía limpia, placa huellas, acueductos y otras obras que se están ejecutando en el departamento, son una prueba contundente que lo prometido en campaña no era la cháchara a la cual nos tenían acostumbrados los políticos.

Arnulfo Gasca Trujillo tiene el balance más positivo que ningún otro gobernador ha logrado en la historia del departamento; con trabajo a todas horas, con resultados y con un carisma excepcional que le permite tratar con confianza a todo el mundo desde el trabajador de una finca pasando por el vendedor ambulante, el ejecutivo u el representante de una ONG internacional, este jueves 24 de diciembre podrá sentarse con su familia a degustar la cena navideña en el calor de su hogar, con la satisfacción del deber cumplido.

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