Un cumpleaños diferente

Foto. Marinela Cedeño

Más allá de los festejos que acostumbraba para mis cumpleaños, decidí que para esta importante fecha me regalaría una bonita experiencia familiar en uno de los muchos ríos con que aun cuenta nuestro hermoso Departamento del Caquetá.

Desperté e inmediatamente hice lo mismo que a diario hago:  dar gracias a Dios por un día más de vida, en este caso por un año más, me tomé unos minutos para levantarme de la cama, mientras reflexionaba sobre lo vivido el año que pasó y lo que logré, luego pensé en mi futuro y me proyecté unos propósitos de vida que cumpliré.

Foto. Marinela Cedeño

 Me levanté y mis seres queridos ya me estaban consintiendo, me tenían mi desayuno preferido, el cual compartimos juntos; al terminar nos alistamos para pasar un día lleno de alegría, amor, paz, naturaleza y agua cristalina, pues decidí que mis cumpleaños los celebraría en el río, haciéndole honor a mi signo zodiacal piscis.

 Luego de un largo viaje hasta donde el carro pudo ingresar, empezamos a caminar y nos adentramos a un lugar mágico, el paisaje era espectacular, el verdor de los árboles y el reluciente sol daban la bienvenida a lo que sería un día inolvidable.

 A medida que nos acercábamos a nuestro destino final, ya se miraba el río bordeando el camino y adornado con enormes árboles frutales, por lo que mis hermanas y yo estábamos seguras de que la diversión sería un elemento importante en este día.

Desmontamos nuestras cosas con gran emoción y sin perder tiempo nos acomodamos y nos preparamos para un refrescante baño en el río, donde estuvimos hasta que mi madrecita sacó una torta que traía entre sus bolsas y empezó a cantar ‘Feliz cumpleaños a ti…’, e inmediatamente nos salimos y empezamos a festejar, ahí en el borde del rio.

Almorzamos, comimos torta, tomamos fotos, compartimos canciones y cuentos, todos reíamos a carcajadas, realmente fue muy divertido, pues nunca habíamos hecho esto para unos cumpleaños, pero valió la pena, pues era el presagio de un año lleno de bendiciones, de cambios y de muchos logros por alcanzar.

Foto. Marinela Cedeño

La tranquilidad solo se vio opacada por la poca conciencia de algunas personas que también se encontraban en el río, quienes al irse dejaron la basura a la orilla del rio; me pregunto: por qué algunos seres humanos insisten en destruir estos lugares mágicos?, será que nos les duele el planeta en el que viven?

 Al final recogimos  la basura y dejamos limpio tan mágico lugar, llegamos a casa y antes de dormir le di gracias a Dios por el día que paso, y me dije: ‘Que buena decisión tomé, estos fueron mis mejores cumpleaños’.

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