Los niños del futuro

A la una de la tarde comenzó la terrible balacera…past, past, past, past fueron los cuatro primeros disparos seguidos por una ráfaga de ametralladora…ta, ta, ta, ta, ta, ta…tableteo que se confundía con los gritos desaforados de los combatientes, ¡Quieto¡, ¡lo maté¡, ¡no se mueva¡, ¡ya está muerto¡….

Cuidadosamente me asomé a la calle en el preciso momento en que uno de los combatienes de escasos 8 o 10 años, cubierto con un pasamontaña hecho con su camisa, disparaba con una ametralladora de palo burdamente construida, hacia la otra esquina de la calle en donde otro combatiente similar, portando un lujoso rifle de pilas que centelleaba a cada disparo, gritaba: lo maté, lo maté…

El niño de la ametralladora ejecutando una peligrosa maniobra cayó en plancha al piso, mortalmente herido, mientras el del rifle le seguía disparando tratando de asegurar que muriera.

En eso llegaron más y más combatientes, unos con pistolas de plástico, otros de madera, otro con una ambulancia tirada por una cuerda, otro tiraba de un tanque de guerra diminuto, todos al combate que muy pronto se generalizó mientras yo lograba las fotografías que ilustran esta nota.

Luego como por arte de magia los heridos y los muertos retornaron a la vida y vencedores y vencidos se reunieron frente a mi casa para organizar una nueva batalla. Era el 25 de Diciembre del 2019, día de navidad.

Con la mejor de mis sonrisas me le acerqué al grupo y les pregunté…a qué están jugando?

A la guerra, me contestó el de la ametralladora… y por qué a la guerra le dije, no ven que estamos en navidad y la navidad es amor y paz?

Yo no sé de eso dijo el chico del lujoso rifle, el Niño Dios me trajo este fusil y lo estoy estrenando.

Y por qué te trajo un arma en vez de otra cosa, algo así como un balón de fútbol?

Porque yo se lo había pedido a mi papá, porque quiero ser militar para pelear con la guerrilla…

Y yo soy guerrillero, dijo el de la ametralladora de palo, yo soy guerrillero porque quiero irme con la guerrilla que se llevó a mi hermanita el año pasado y quiero estar con ella.

En eso al final de la calle otro combatiente gritó: corran que allá viene la policía…y todos salieron corriendo, incluyendo los heridos y los que apenas hacía unos minutos habían muerto.

Y me quedé mirándolos mientras me decía, si esa es nuestra niñez ahora, cómo serán los niños del futuro?

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