Los dioses del parnaso de la Amazonía sembraron su magia en las flores del Caquetá

Asombrados por la belleza inverosímil de la cordillera oriental en la vía Florencia Suaza, después de haber sido silenciosamente cobijados con las prístinas alas del bosque de niebla más bajo del mundo, muy cerca al “Pórtico”, donde por los caprichos del hombre se separó al Huila del Caquetá, nos encontramos con un verdadero  paraíso de luz y de colores, donde los dioses de la belleza sembraron con su magia caprichosa, las flores más bellas del mundo, como testimonios del paraíso más hermoso de Colombia, paraíso que no quiere desaparecer bajo la amenaza cruel de la codicia de las multinacionales del petróleo.

Allí, cientos de orquídeas de los más variados colores, cientos de plantas endiosadas con la luz de la naturaleza, fueron captadas por nuestro lente embrujado, asombrado como nosotros de esta belleza sin sigual, belleza con la cual se extasían los viajeros que cubren la ruta Florencia Suaza.

Esta es una muestra amigo lector de la magia indescriptible del Caquetá, una muestra fehaciente de una naturaleza que tenemos que defender como de lugar, si queremos que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, puedan apreciar lo más bello que Dios le dio a esta tierra bendita que todos debemos defender.