La magia de Belén de Los Andaquíes: Segunda entrega

Río Pescado, Belén de los Andaquíes - Caquetá. Foografía: KamiloArdila
Río Pescado, Belén de los Andaquíes - Caquetá. Foografía: KamiloArdila

…Y las cámaras comenzaron a hacer su trabajo  guiadas por las expertas manos de nuestros artistas que iban registrando cuidadosamente, una a una esas bellezas naturales inconcebibles que tenían a su alcance, y mientras Izayana altiva continuaba sin parar su descenso inverosímil desde las goteras del cielo hasta lo profundo del pozo que le servía de nido a sus millones de gotas de espuma, un bosque precioso regalaba su magnífica  frescura combinada con los olores inconfundibles de la selva, donde la polución no existe y los cuerpos se extasían consumiendo el oxígeno más puro del mundo.

Sin querer y presionados por el tiempo, tuvieron que salir de ese mágico lugar donde la belleza es el común denominador y la paz es un cántaro que se bebe a borbotones en medio de una tranquilidad sin límites que todos quisiéramos tener.

 Poco a poco fueron descendiendo por la montaña, registrando minuciosamente los accidentes  del  camino,  hasta llegar de nuevo a la carretera donde, en medio de las carcajadas del profesor Capera, me entregaron algunas monedas “como recompensa por haber cuidado las motos”.

 Tomamos de nuevo la vía hacia Belén, encontrándonos en el camino a varios motociclistas campesinos, una chiva y algunos lugareños a caballo, hasta que el profesor se detuvo en una puerta metálica amarrada con una cadena y asegurada con un candado; aquí dejamos las motos  y caminamos un poquito dijo nuestro guía, vamos a la desembocadura de El Bodoquerito con El río Pescado.

 Ahí si  me uní a ellos,  no quería perderme otro espectáculo  y el camino era plano, por una carreterita coqueta como lo son las carreteras campesinas de los sitios bonitos; valientemente superé dos puentecillos de tablas que denominé Mapalé, porque al pasar bailamos sin querer esa danza endemoniada, hasta llegar al  estribo de un larguísimo puente colgante sobre las adormiladas aguas del  río Pescado, donde se forma el charco más hermoso del mundo, con una playa de arenas blancas que más bien parecen de azúcar refinada y una arboleda preciosa cuya frescura nos invita a descansar cómodamente.

Río Pescado, Belén de los Andaquíes - Caquetá. Foografía: KamiloArdila

Río Pescado, Belén de los Andaquíes – Caquetá. Foografía: KamiloArdila

El puente tiene  algo así como 100 metros lineales, por seguridad no pasa más de una persona al tiempo y al llegar al centro nos tenemos que acurrucar para poder sostenernos con los cables que pasan paralelos a los lados de nosotros; algo no muy cómodo pero hermoso; me detengo en la mitad a disfrutar del espectáculo.

Río Pescado, Belén de los Andaquíes - Caquetá. Foografía: KamiloArdila

Río Pescado, Belén de los Andaquíes – Caquetá. Foografía: KamiloArdila

 

Unos metros más arriba el río Bodoquerito, generosamente entrega sus aguas Al Pescado en un hermoso “regadal” que poco a poco se va aquietando y a su vez va tomando una coloración verde intensa como una esmeralda gota de aceite que se engasta en los lomos de esa silenciosa corriente de agua, en una amplitud casi tan grande como el puente y una  longitud que sobrepasa los 150 metros.

 En la parte superior del estribo de la estructura, observo un tanque de plástico del cual sale una manguera que va hasta el otro lado del río; el profesor que observó mi mirada inquisidora me dijo: al tanque los lecheros arrojan el suero que les queda de la leche, el cual va hasta el otro lado donde otro tanque ubicado en el piso lo recibe y sirve para alimentar a los cerdos de la finca cercana.

 Entonces me concentro en el río, alelado me quedo contemplando esa joya inmaculada de la naturaleza y solo despierto de mi ensueño cuando mis compañeros me piden que avance, que ese violento sol de mediodía nos invita a refugiarnos en esas aguas prodigiosas de frescura inenarrable, donde miles de colores se funden hasta lograr ese verde increíble del cual ya les hablé.

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A los pocos minutos y ya en la playa, el profesor que estaba atosigado por el calor, conocedor como el que más del lugar, como que es el líder de la empresa Rutas Andaquí que promociona las bellezas naturales de Belén, se lanza a esa aguas de belleza inconmensurable y como un tarzán moderno nada vigorosamente hasta la otra orilla, donde se posesiona en un gigantesco bejuco de forma circular, y como es lógico, la foto, que es única, no se perdona.

Puente colgande sobre el río Pescado, Belén de los Andaquíes - Caquetá. Foografía: KamiloArdila

Puente colgande sobre el río Pescado, Belén de los Andaquíes – Caquetá. Foografía: KamiloArdila

 Las metáforas no son  suficientes para describir con generosidad la belleza de ese paraíso inimaginable a escasos minutos de Belén  de los Andaquíes,  es como si la naturaleza al regalarnos la belleza prodigiosa que la adorna, nos pidiera que a cambio la protegiéramos contra los depredadores del agua, por eso escribo esta crónica y la publico por entregas, porque quiero que quienes la lean, ojalá visiten el lugar y se conviertan en acérrimos defensores de esta belleza sin igual

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