El Caquetá en la mira de los depredadores

LADY JOHANA PALACIO GAVIRIA - abogada
Politecnico gran colombiano florencia caqueta
Politecnico gran colombiano florencia caqueta

Desde la época de la bonanza del caucho y la quina en los albores de la fundación de Florencia hace más de 100 años, pasando por las migraciones  de la violencia en los años 50 al 60, la bonanza de la coca que aún no termina, las pruebas de sismicidad y los inicios de la explotación petrolera, la aprobación de licencias ambientales por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ANLA para la construcción de hidroeléctricas, el Caquetá siempre ha estado en la mira de los depredadores, de los grandes inversionistas nacionales e internacionales, que empoderados de su política extractivista, les importa un pito la conservación del ecosistema y por ende del agua, que es la mayor riqueza que tiene la región: los depredadores repito, solo nos ven con ojos de ambición y destrucción, esa es la cruel realidad.

Los nativos del Caquetá, Huitotos, Coreguajes, Andaquí e Inganos, fueron diesmados inmisericordemente por los empresarios caucheros, en especial los Pizarro y los de la casa Arana, quienes los convirtieron en esclavos y los explotaron cruelmente hasta llevarlos a la muerte, solo con el fin de enriquecerse con la explotación del caucho y de la quina; con esa política extractivista, lograron acabar con los miles y miles de árboles de caucho del Caquetá, el oro blanco y con su producto, construir hasta ciudades europeas en América, como sucedió con Manaos en el Brasil.

fotos Cesar Vargas

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Los gobiernos de los años 50 hasta el 70, propiciaron con su guerra partidista entre liberales y conservadores, el desplazamiento de miles y miles de familia del Tolima Grande y Antioquia hacia el Caquetá, en la búsqueda de tranquilidad y nuevos horizontes; con su trabajo esas familias impulsaron gran parte de le economía regional, en especial con la riqueza ganadera que desafortunadamente conllevó a la equivocada práctica de la quema de los bosques para ampliar la frontera agrícola y ganadera, con el apoyo del gobierno central, en especial del gobierno de Carlos Lleras Restrepo, quien con el Incora y su programa de titulación de baldíos, estimuló la tala de  bosques acabando de paso con muchas corrientes de agua y abriendo la senda a la mirada ambiciosa de los grandes inversionistas que con su política extractivista, buscan nuevos caminos para la explotación minera, petrolera y la instalación de hidroeléctricas, con el argumento de que el país necesita petróleo para su economía y aunque parezca una contradicción, energía eléctrica menos costosa que la energía producida por combustibles fósiles.

En ese orden de ideas ya se han concedido licencias ambientales para la construcción de 10 hidroeléctricas en los ríos del Caquetá, como la de Tulpas en el río San Pedro y empresas petroleras como la Texas y la china Emerald Energy,  pusieron sus ojos en el Caquetá y en los años 50 la primera estableció mojones en posibles pozos para explotar en los ríos abajo, por los lados de la Rastra, y la Emerald logró contra viento y marea, en contra de la voluntad de las comunidades, hacer los trabajos de sismicidad y las licencias ambientales de la ANLA para iniciar la explotación petrolera en la zona más rica hídricamente del departamento: los municipios de Florencia, Morelia, Valparaíso y Milán en la cuenca de los ríos Hacha, Bodoquero, Pescado, Orteguaza y Caquetá.

fotos Cesar Vargas

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LADY JOHANA PALACIO GAVIRIA - abogada

Y esos depredadores que tienen en la mira al Caquetá, son expertos en contratar profesionales habilidosos que presentan las catástrofes ecológicas como daños colaterales para poder encaminar el progreso que el país necesita, son especialistas en engañar a la opinión pública y por eso con artimañas logran convencer a muchos periodistas quienes de buena fe apoyan la explotación petrolera, convencidos de las supuestas bondades que estos Rogers Stone de la política económica les hacen creer; y como siempre, los campesinos, el pueblo, quedan entre la espada y la pared a la espera de que el petróleo y las hidroeléctricas les quiten la vida, les roben lo que siempre les ha sobrasdo: EL AGUA.

fotos Cesar Vargas

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Somos conscientes  de que este tipo de publicaciones no llaman mucho la atención y que muchos piensan que todos los peligros que aquí publicamos es necesario afrontarlos en beneficio del progreso de la región; todo es discutible, solo queremos hacer que los caqueteños caigan en cuenta que desde tiempos inmemoriales, siempre  han estado en la mira de los depredadores que poco o nada les importa el daño que hacen y que solo les interesa llenar sus arcas con el dolor del madre tierra que inmisericordemente explotan.

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